¿Destino? ¿Un motivo? ¿Una razón? ¿Un significado? ¿Una función?
Suele ser recurrente en nuestra especie darle la espalda a la realidad, pues no hay nada más molesto que sentirse incompetente frente a la posibilidad de alcanzar todas esas cosas que tanto deseamos y/o necesitamos. Es una condición natural la de querer conocerlas, controlarlas e interpretarlas, mas es en el punto en que, cuando aparecen los obstáculos nos hacemos distintos; unos demostrando el suficiente valor para intentar superarlos a toda costa y otros optando por desistir a determinada dificultad por determinados factores y buscan otra alternativa, o hay quienes simplemente no intentan nada y viven con la resignación.
"¿Cuál es mi propósito?" Se pueden obtener tantas respuestas(...); aún escribiendo desde una perspectiva 'abierta' es imposible sostener que funcione para la lógica de todos, bien sea colectiva o individual. Lo cierto es que somos seres vivos, y como tal, esta condición nos impulsa a estar en constante movimiento, diseñados para destruir, crear, comprender, comprimir y expandir los límites de lo material y lo metafísico. Algunos encuentran el sentido de su existencia en alguna deidad, argumentando que se les ha impuesto una función que deben cumplir para ganar algo al final de la vida. Otros descubren el vacío que deja la sensación misma de la infinidad del Universo y lo pequeños que se sienten frente a el. Están también quienes acuden a la libertad que en ellos genera el no 'rendir cuentas a nadie ni nada' y desarrollan su propio propósito.
¿Quién tiene 'la razón'? ¿Cuál de estas tres u otras posibilidades de definir la existencia es la más exitosa o 'correcta'? Si miramos a nuestro alrededor encontraremos que todas bien que mal funcionan, y quizá ya no dependa tanto del 'método', sino del sujeto quien lo ejecuta. Veremos empresarios católicos, judíos, ateos, agnósticos, y demás con el mundo en sus manos, y todos codo a codo intentando imponerse sobre los demás. Veremos también a estos mismos católicos, judíos, ateos, agnósticos, y demás pasando hambre, dolor, angustia o enfermedades al rededor del mundo, codo a codo, intentando ganarle la carrera a la muerte, e intentando imponerse sobre los demás para subsistir.
Resulta inconsecuente hablar de amor y de paz 'mundial'. Con el simple hecho de que se le pregunte a dos personas: "¿tiene hambre?" y una responda si y otra no, queda demostrado lo difícil que sería intentar poner de acuerdo a los miles de millones de personas que hay en el planeta, pues para llegar a 'estar iguales', aquel que no tiene hambre debería convencer a quien tiene hambre de que coma aún si este no siente la necesidad; o bien quien tiene hambre debería convencer a quien no la tiene de que cuanto ha comido no es suficiente, de tal manera que no se sienta satisfecho y por tanto sienta hambre. En este orden de ideas resulta absurdo, por completo, tratar de convencer a otra persona de algo que no siente y/o no necesita. El balance debería encontrarse en la tolerancia y una buena 'enseñanza', o debería decir 'guía' con respecto al bienestar y beneficio colectivo y personal, pero así como se habla de tolerar y de quienes pueden adaptarse a ello, hay y habrán quienes en medio de su ambición querrán imponer sus creencias, bienestar y beneficio por simple capricho e incapacidad de 'ponerse en los zapatos de otros'.
En el mundo-comercio que nos encontramos ahora resulta difícil no vernos dentro de una pirámide. Quizá de esa manera podría manifestarse mejor este concepto de 'función', pero ya hablaríamos en términos de sociedad: función de maestro, médico, arquitecto, padre, madre, político, artista, obrero, cocinero, empresario, agricultor, etc. El lío se encuentra en lo que la sociedad no puede ver dentro de sí misma, y es lo que todos tenemos en común, que resulta lo más simple y a la vez lo más complejo e importante: todos somos humanos. Nos enfermamos, amamos, sufrimos, soñamos, estudiamos, envidiamos; nos asombramos y necesitamos de muchas cosas que alimenten el primordial instinto de Vivir. No podremos estar de acuerdo en si Vivir es el medio, o el fin, pero quienes vivimos sabemos que queremos hacerlo logrando cosas que nos satisfagan, y no 'lo que nos toca' o lo que se nos impone, o algo que simplemente no llena nuestras expectativas. Es por estas últimas dos que hay quienes viven inconformes, quejándose, resignados por lo que les toca y despreciando el significado de todo en cuanto antes creían. Ay quienes incluso no encuentran más remedio que dejarlo todo y escogen la muerte.
Debemos quitarnos los 'lentes'. No podemos permitirnos ver más a todos y a nosotros mismos como herramientas que cumplen funciones para serle útiles a 'alguien' y que se desechan por no serlo. Será imposible hallar un total equilibrio para la satisfacción de todos, pero intentar comprendernos y abrir más nuestras mentes contribuirá a que las diferencias se cierren a un margen un poco más estrecho, y de esta manera el progreso personal y colectivo encontrarán un desarrollo eficaz y constructivo para la humanidad, y como consecuencia no habrá 'amos' a quienes temer, sino colegas, compatriotas y personas a quienes servir. Esto, a mi manera de verlo, es suficiente motivación para vivir. Hay muchas cosas qué hacer, sólo que, o no sabemos buscarlas o no queremos hacerlas. Los 'amos' deberían quedar en los libros de historia y relatos de literatura. El destino es el que queramos y no el que nos imponen, y de ser así, no hay que desfallecer y caer en falsas expectativas ni emociones que alimenten el círculo del odio, pues sería darle la victoria a todos esos opresores que aún juegan a ser reyes y dioses de los débiles y los ingenuos.
Escuchemos, actuemos y tendamos la mano, mientras podamos, antes que la sombra de nuestras propias acciones y palabras se vuelvan sobre nosotros (nuevamente).
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[Me gustaría citar algunos documentos, libros, documentales, artículos, etc, pero no tengo memoria de ellos. He escrito basado en mi experiencia empírica y cosas que he visto, leído, o que han llegado a mi en algún momento de mi vida. Hago esta aclaración para evitar dar a entender que me doy total crédito de lo aquí escrito, cuando seguramente ustedes ya lo habrán encontrado en otro lugar. De ser así, apreciaría bastante comentaran y allí adjuntaran las fuentes de donde pueden haber visto textos relacionados con los temas expuestos en esta publicación. Gracias por su tiempo y por su opinión].
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